Cómo preparar y guardar tu carpa plegable tras el verano

Mantenimiento de una carpa después del verano

Las carpas plegables son estructuras extremadamente versátiles que podemos usar durante todo el año, pero su uso estrella se concentra, sobre todo, en la primavera y el verano. Durante los meses de calor es muy común organizar eventos al aire libre, y estas estructuras se convierten en nuestras mejores aliadas para proteger a los invitados del sol intenso o de posibles lluvias inesperadas.

Las vemos a diario en terrazas de restaurantes, bodas, ferias en la calle e incluso en jardines particulares. Una de sus grandes ventajas es la rapidez de montaje, ofreciendo una agilidad inigualable ante imprevistos climatológicos. Por ello, podemos tenerlas guardadas cuando no les damos uso y sacarlas únicamente en los momentos que realmente las necesitamos.

Sin embargo, cuando termina el verano y los días se van haciendo más cortos y fríos, llega el momento ideal para desmontar nuestro equipo y hacer una puesta a punto. Si crees que vas a estar una buena temporada sin usar tu carpa, en Eventum te recomendamos seguir estos 3 pasos de mantenimiento para asegurar que la próxima vez que la abras siga estando en perfectas condiciones.

3 Pasos clave para el mantenimiento y almacenaje de tu carpa

1. Limpia y seca a fondo todas las lonas

Es fundamental limpiar y secar todas las lonas para alargar su vida útil y mantener la impermeabilidad. Debemos prestar especial atención y darle un trato preferente a la lona del techo, ya que es la parte más expuesta a la lluvia, la radiación solar continua y la suciedad que arrastra el viento.

Para lavarla correctamente, lo ideal es utilizar agua tibia y frotar con una esponja suave. Procura evitar por completo los chorros de agua a mucha presión, los cepillos de cerdas duras y los detergentes químicos agresivos. Tras el lavado, el secado es el paso más crítico: es esencial que las lonas estén completamente secas antes de guardarlas; solo así evitarás la aparición de moho y hongos causados por la humedad residual.

2. Separa las lonas de la estructura metálica

Este paso quizá no sea tan relevante si le vas a dar un uso habitual semana tras semana, pero si crees que estarás una larga temporada sin utilizarla (por ejemplo, durante todo el invierno), te recomendamos encarecidamente que quites las lonas de la estructura antes de cerrar el acordeón.

Dóblalas con cuidado y guárdalas por separado en sus accesorios para carpas o bolsas de transporte. De esta forma, evitarás que los hierros de la estructura pellizquen, rasguen o marquen la tela durante los meses de almacenaje. Ten en cuenta que el techo de una carpa, una vez plegado, puede ocupar más volumen del que imaginas.

3. Haz un mantenimiento preventivo de la tornillería

Con el paso del tiempo, las aperturas, los cierres y las vibraciones del viento, los tornillos y las tuercas de la estructura metálica pueden ir aflojándose lentamente. Si no se corrigen, esto puede provocar inestabilidad o daños mayores en el chasis al forzar el plegado.

Te recomendamos dedicar unos instantes a revisar y apretar ligeramente las uniones y partes móviles de la estructura. Es un proceso de mantenimiento preventivo muy sencillo que te ayudará a alargar enormemente la vida útil de tu equipo y ¡no te llevará más de 5 minutos!


Siguiendo estos tres sencillos consejos, garantizarás que tu inversión esté siempre protegida y lista para brillar en tu próximo evento, sin sorpresas desagradables al sacarla de su funda.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre cómo guardar una carpa

¿Puedo guardar la carpa sin quitar la lona de la estructura?

Si la vas a usar frecuentemente, sí puedes dejarla puesta para agilizar el montaje. Sin embargo, si vas a almacenarla durante varios meses (por ejemplo, al acabar el verano), es muy recomendable quitar la lona y doblarla por separado. Así evitarás que la estructura metálica pellizque y rompa la tela al estar comprimida tanto tiempo.

¿Cómo debo lavar la lona del techo antes de guardarla?

El método más seguro y eficaz es lavarla a mano utilizando agua tibia y una esponja suave. Debes evitar rotundamente el uso de hidrolimpiadoras a presión, cepillos duros o detergentes químicos, ya que podrían destruir los tratamientos protectores e impermeabilizantes del tejido.

¿Qué pasa si guardo la lona de la carpa estando un poco húmeda?

Guardar la lona con cualquier resto de humedad es el mayor error de mantenimiento. La oscuridad de la bolsa de transporte combinada con la humedad provocará la aparición de moho y hongos, lo que dejará manchas oscuras permanentes, malos olores y deteriorará las fibras del tejido.